lunes, 31 de octubre de 2011

Monte del misterio

Esta mañana el paseante ha querido aprovechar el solecito de este octubre que se niega a someterse al otoño. Y ha hecho un pequeño descubrimiento que recomienda a sus lectores.

Al final de la calle Pablo Picasso, entre el Ensache Sur y la M-50, hay un montecito que nació con la construcción del barrio.

Lo que el paseante no sabe es que en lo alto del montecito le espera... un misterio.
¿Qué hace una estantería metálica en lo alto del montículo? Desde luego, el paseante no la ha subido para hacer la foto. Y no se imagina a nadie (con lo empinada que es la cuesta) trayéndola allí por capricho. El paseante decide iniciar la serie Misterios de Alcorcón. Seguiremos investigando (cualquier pista en comentario es bienvenida).

El paseo merece la pena. La vista desde el Monte de la estantería (por si nadie lo ha bautizado antes) es muy interesante. Se ve uno de los muchos espacios verdes que tenemos la suerte de tener en Alcorcón, instalaciones deportivas (los que tengan mejor vista, al fondo el Teatro Buero Vallejo con su característica pirámide superior).
Algún visitante ha dejado en madera las huellas de su paso, como si el colorido de los edificios del Ensanche invitara a un cómic callejero.
 Y el paseante sigue la actualidad de Alcorcón en directo. Hoy hacia la una de la mañana el macrocolegio religioso que ha aparecido en este blog estaba siendo objeto de algo muy importante: su rotulación para que ningún incauto lo confunda con una fábrica, como le sucedió al paseante.

Aunque casi no se divisa en la foto, los operarios estaban escribiendo: "Educar en la Verdad para ser lib...": ¿"liberales"? No. Lo terminan y se lee: "libres". El paseante, que no es persona de un solo libro, espera que no le hagan "libre" a la fuerza.





domingo, 30 de octubre de 2011

Lazos verdes

Ayer por la tarde salí a pasear con mi amigo Juan Antonio, que usa eso del twitter y el facebook (que yo no soporto). Me decía que le había contado a la gente lo de este blog y que ya, recién nacido, lo habían visto unos cuantos. Quedamos a tomar una cerveza para celebrarlo.

Mi amigo me preguntaba que si había barracones en el nuevo colegio religioso (sostenido con dinero público) del Ensache Sur. Yo le dije que no, pero, para comprobarlo, fuimos paseando hacia allá. En el camino, nos encontramos con el colegio Fuente del Palomar.
Este es el colegio público más cercano al barrio del Ensanche Sur. Me contaba Juan Antonio (que es parte interesada, porque pertenece al gremio) que los lazos verdes son por las protestas de la escuela pública. Que en muchos centros han quitado las pancartas que pusieron los profesores (en Getafe hay videocámaras que han grabado a una extraña furgoneta arrancándolas) y que han recurrido a símbolos como esos lazos.

Seguimos caminando y llegamos al colegio religioso. No vimos barracones por ningún sitio. Al contrario, el aspecto es el de una enorme fábrica o complejo comercial. Que cada cual saque sus conclusiones.

De regreso al barrio, paseamos por la calle Martin Luther King. Fuimos contando más de 30 pintadas en nuestro paseo. Comentamos el plan de limpieza del nuevo alcalde, que dice haber eliminado más de 20.000.

Pues le deben quedar otras 20.000 porque en gran parte de Alcorcón se ven paredes como esta (C/Martin Luther King, 54).
Por allí vimos a un hombre que parecía hacerle el amor a una nevera (ella tumbada en el suelo, él, en posición) pero el paseante no se atrevió a fotografiarlo porque le pareció un momento demasiado íntimo.

sábado, 29 de octubre de 2011

Echa a andar el paseante

Hoy he salido a pasear por Alcorcón, como cada día.

Tenía curiosidad por saber cómo está el barrio nuevo del Ensanche Sur, por el que ya he paseado otras veces. Edificios nuevos (de muy discutible gusto arquitectónico), espacios abiertos...

Y, de repente, desde la calle Pablo Neruda diviso una mole que parece una fábrica. El cerebro del paseante se estimula ante un posible paseo industrial.
Pero me acerco y veo que no es una fábrica. No veo ningún letrero pero un vecino me indica que es un nuevo colegio religioso que se ha construido recientemente. Me dice que ya está funcionando.
Ante mi curiosidad por conocer el recinto, me tropiezo con este grueso cable (no está suelto ni cortado, lo han dejado así, por fuera).

Y veo que otras cosas en la acera del colegio podrían poner en peligro a otros paseantes.
Llego a casa, me informo y veo que el colegio es el Juan Pablo II, construido con suelo público que la Comunidad de Madrid sacó a concurso y adjudicó a la Fundación Educatio Servanda. Un colegio religioso concertado, es decir, que se sostiene con dinero público. Que separa a niños y niñas. Otro medio atento a Alcorcón ya recogió la noticia de la concesión (y los comentarios que provocó). Los vecinos del Ensanche sur han mostrado su deseo de que haya dotación de centros públicos en el barrio (muy interesante la aportación primera, del activo vecino Raúl Rodríguez).

Al paseante le sorprende que en un barrio nuevo con más de 8000 familias se haya construido solo un enorme colegio (leo en la web que de más de 1700 alumnos) y que no sea para todos, sino solo para quien decida educar a sus hijos en la doctrina católica (corríjanme si me equivoco).

Y el paseante se aleja contemplando una curiosa imagen: en una población con un nuevo alcalde que ha hecho tanta publicidad de su programa de limpieza, el aspecto de la entrada al colegio es este:


Esto era hoy, a las 10 y media de la mañana. El paseante, por supuesto, no transporta basura para fotografiarla, solamente da cuenta de lo que ve para que Alcorcón sea un lugar más digno para pasear.